|
| Presentación |
|
![]() |
La evolución social experimentada en años recientes ha condicionado cambios profundos en la estructura de nuestro sistema educativo, que en el momento actual debe afrontar los retos derivados de la variabilidad de la oferta laboral – sin que la titulación académica suponga la garantía de un trabajo – y una marcada tendencia hacia la reducción relativa del gasto público en educación. De manera paralela, existe una mayor concienciación por parte de los alumnos y sus familias, que demandan un sistema educativo que tenga más en cuenta sus necesidades y requisitos formativos, y cuya consecuencia más inmediata es la transformación de su condición de clases pasivas, meras receptoras de los servicios educativos, en clases activas co-partícipes de un sistema que financian con sus impuestos.
|
Lejos de intentar incidir en la recidivante polémica de enseñanza pública versus privada, muchos docentes seguimos creyendo en el valor social de una enseñanza pública desvinculada de cualquier afán mercantilista, pero que al mismo tiempo, dé respuesta a las demandas de esta sociedad en constante cambio.
Entendiendo la calidad en la enseñanza como una forma de adaptación a los requerimientos de nuestros usuarios – alumnos, familias y otros agentes sociales –, es necesaria la creación de una cultura de la calidad en nuestras instituciones educativas públicas, inspirada en la utopía de la excelencia, pero centrada en acciones concretas, eficientes y eficaces.
Fº Javier Albert Payá
Director de Calidad